Comprobar un dominio, una dirección o un enlace antes de fiarte: respuestas que llegan como un mensaje reenviable.
| # | Bot | Precio | Idiomas | Inline | Grupos | Puntuación |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | @httpstatusbot | Gratis | EN | no | no | 76 |
| 2 | @whois_bot | Gratis | EN | no | no | 72 |
| 3 | @ipinfo_bot | Gratis | EN | no | no | 71 |
| 4 | @JsonBot | Gratis | EN | no | no | 70 |
| 5 | @Datok_Ar_Bot | Freemium · 30 consultas por mes en el bot de Telegram | ES | no | no | 69 |
| 6 | @DNSCheckerBot | Gratis | EN | no | no | 65 |
No ejecutamos estos bots a mano: la clasificación se basa en lo que se puede comprobar públicamente. En cada bot confirmamos en su página de t.me que está activo y leímos qué dice devolver; después buscamos una fuente del lado del propietario, como el servicio que aporta los datos y enlaza al bot. Anotamos qué contiene cada respuesta, si pide registro, quién gestiona el bot y qué no puede decirte, como un titular de dominio oculto o una ciudad aproximada.
Cada uno de estos bots sustituye una pestaña del navegador que abrirías en mitad de otra cosa: una página se comporta raro, un enlace parece sospechoso, un nombre quizá esté libre, un log trae una dirección desconocida. La respuesta son dos líneas de texto y, en un chat, se puede reenviar a quien preguntó.
Un código de estado dice si la página existe; las cabeceras dicen por qué se comporta así. El whois casi nunca nombra ya a un dueño, pero la fecha de registro es una señal real: un dominio creado la semana pasada y uno de 2011 son riesgos distintos. Una IP se resuelve en una red y un proveedor, no en una persona, y la ciudad es una aproximación.
Estas herramientas describen infraestructura, no intenciones. Un código limpio no dice nada sobre la honestidad de un sitio, y un dominio con años de historia puede estar montando una estafa este mes. Cuando la pregunta es seguridad y no configuración, añade un bot de comprobación de enlaces, y recuerda que todo lo que reenvías a un bot sale de tu dispositivo.
Mira la fecha de registro del dominio y el estado y cabeceras de la página; luego pásalo por un bot de comprobación de enlaces para el veredicto de malware.
Rara vez. La protección de privacidad oculta al titular en casi todos los dominios; lo fiable son fechas, registrador y red de hosting.
Considéralo público. Cuando solo necesites identificadores, reenvía un mensaje de prueba, y mantén las conversaciones privadas fuera de bots ajenos.